
La intención de Blizzard es convertir a Diablo III en el mejor juego de rol de la historia. Han tenido tiempo: 12 años desde el mítico Diablo II que había salido sólo cuatro años después de la primera edición del juego.
Parece lejano el 28 de junio de 2008 cuando anunciaron la tercera parte de Diablo en la Blizzard WorldWide Invitational y aún estamos esperando la fecha de lanzamiento oficial, pero ya hemos tenido la oportunidad de conocer varios aspectos del juego, tanto en la parte gráfica como en las novedades con respecto a personajes y mundos.

En Diablo III podremos crear un personaje masculino o femenino y elegir entre cinco clases: el bárbaro, el mago, el médico brujo, el monje y el cazador de demonios, contando cada una, por supuesto, con sus habilidades particulares y hechizos especiales. Sin embargo, desde Blizzard aclaran que nuevas opciones de personalización nos permitirán crear personajes únicos, como por ejemplo la incorporación de las piedras rúnicas, que cambiarán la apariencia y capacidades de nuestro personaje.
El mundo donde se desarrolla la historia es el Santuario pero volveremos a Tristán y otros lugares visitados en anteriores ediciones del juego. Habrá personajes nuevos y algunos conocidos, como Deckard Cain. Co-existirán mundos generados de manera aleatoria con eventos programados, que rompen con la rutina y nos otorgan más control sobre el personaje.
Los efectos visuales son una de las áreas que más esperamos explorar, ya que nos prometen gráficos 3D de última generación y áreas interiores y exteriores altamente detalladas. Con respecto a la jugabilidad, varias novedades: un nuevo sistema de búsqueda y cuatro niveles de dificultad: Normal, Pesadilla, Infierno y Averno.
Cada nivel aumenta de forma gradual la dificultad y las recompensas obtenidas, incluyendo armas, armaduras y las mencionadas piedras rúnicas. Para desbloquear cada uno de ellos, deberemos haber superado el anterior, excepto en el caso del último, el Averno, en el que también deberemos haber alcanzado el nivel 60, además de superar el Infierno.
Para los jugadores hardcore, estará presente el Modo Incondicional, que nos somete a un constante peligro de muerte permanente. Y para los que quieran competir o colaborar en grupo, la opción de juego competitivo o cooperativo estará disponible a través de Battle.net®, para lo que, claramente, deberemos disponer de conexión a internet. Otra característica, BattleTag™ funcionará como el sistema RealID, permitiéndonos personalizar nuestro perfil, encontrar amigos y relacionarnos a través de todos los juegos de Blizzard.
Un alijo compartido como la warehouse de su otro legendario juego, World of Warcraft, nos permitirá compartir objetos con otros personajes y un sistema avanzado de logros y estandartes nos ayudará a presumir de nuestra capacidad de juego. No faltará el PvP que se basará en luchas por equipos en arenas.

Finalmente, un sistema de subastas sumará a la forma de compra habitual a través del oro del juego, la posibilidad de comprar con dinero real. De este modo, Blizzard pretende mejorar las transacciones ya que son conscientes de que la gente comerciaba con las características del juego fuera de él, por lo que ahora todo estará centralizado en su casa de subastas.
En conclusión y en base a lo que hemos visto en los avances del juego, Diablo III es fiel a la franquicia, ofreciéndonos más de lo mismo pero con las obvias características mejoradas. Sabemos que Blizzard no nos decepcionará, pero está claro que después de tantos años de espera, han apostado sobre caballo ganador. El lanzamiento parece inminente, con especulaciones que dicen que estaría programado para los primeros días de febrero.




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